domingo, 16 de febrero de 2014

TARTA RED VELVET O TERCIOPELO ROJO



Bueno, esta tarta la tenía pendiente desde hace mucho tiempo. La primera vez que la hice fue hace cuatro años y mi hija mayor, Irune, no ha parado de pedírmela desde entonces. Podéis verla Aquí. No sé porque no la he hecho más veces, porque además de bonita está muy buena, pero el otro día me compré este molde y la gota que colmó el vaso fue ver a Esmeralda, del blog Recelandia hacer estos Red velvet en cinco minutos. En cuánto los vi me decidí a hacerlos, no como ella (que le quedaron geniales) en versión mini, que seguro que haré pronto, pero yo tenía que estrenar el molde, así que me decidí a hacer mi versión del red velvet. Digo mi versión porque he visto muchas recetas y yo lo que he hecho ha sido un bizcocho de yogurt clásico, pero agregando el buttermilk ese raro ( que yo lo hice agregando una cucharada de vinagre al yogurt y esperando 10 minutos), la primera vez me salió bien, y la segunda también :D. Y ahora vamos al lío.

INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

- Un yogurt natural
- Una medida del yogurt de aceite de girasol
- Dos medidas del yogurt de azúcar
- Tres medidas del yogurt de harina
- Una cucharada de levadura
- Tres huevos
- Una cucharada de cacao
- Una cucharada de vinagre.
- Media cucharadita de colorante ( yo usé el extra red en pasta)

Para el relleno:

- Dos cucharadas de queso crema
- Nata para montar
- Cuatro cucharadas de azúcar glass

ELABORACIÓN:

Lo primero es hacer el buttermilk, que es tan fácil como añadirle a un vaso de leche (yo usé el yogurt), una cucharada de vinagre o limón y se deja unos 10 minutos. Esto hace que se corte y lo que usaremos para el bizcocho. Ahora es tan fácil como mezclar todos los ingredientes, primero los huevos con el azúcar hasta que blanqueen,  luego echamos el buttermilk y el aceite y por último la harina junto a la levadura y la cucharada de cacao, tamizándolo todo para que coja aire, echar el colorante y mezclar. Se echa en el molde, una vez untado con mantequilla o aceite y se mete en el horno a 160-170º unos 20 minutos. Cada horno es un mundo, o sea que ir probando hasta que al pinchar salga limpio. Se deja enfríar y entonces se monta la nata líquida, cuando casi esté montada se añade el azúcar y el queso (las cantidades van en gustos), se rellena el bizcocho y a comer!!! Os pongo las fotos de mis niñas antes y después... como pasa el tiempo :(